Para el caramelo, pon el azúcar en una sartén al fuego, agrega unas gotas de zumo de limón y un chorrito de agua. Cocina hasta conseguir un caramelo de color tostado. Viértelo sobre el molde y extiéndelo.
Pon a calentar en una cazuela, el zumo de limón y el agua. Cuando empiece a hervir, agrega la gelatina y mezcla bien hasta que desaparezcan los grumos. Apaga el fuego, añade las 2 cucharadas de azúcar y vierte la nata, poco a poco, sin dejar de batir.
Cubre el molde con 6 sobaos, vierte encima la mitad de del líquido de la gelatina, coloca encima los otros 6 sobaos y cubre con el resto del líquido. Es importante que queden bien empapados. Deja templar e introduce en el frigorífico durante 2-3 horas. Desmóldalo y adórnalo con unas fresas y unas hojas de menta
Pon a calentar en una cazuela, el zumo de limón y el agua. Cuando empiece a hervir, agrega la gelatina y mezcla bien hasta que desaparezcan los grumos. Apaga el fuego, añade las 2 cucharadas de azúcar y vierte la nata, poco a poco, sin dejar de batir.
Cubre el molde con 6 sobaos, vierte encima la mitad de del líquido de la gelatina, coloca encima los otros 6 sobaos y cubre con el resto del líquido. Es importante que queden bien empapados. Deja templar e introduce en el frigorífico durante 2-3 horas. Desmóldalo y adórnalo con unas fresas y unas hojas de menta
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